Retatrutida

Retatrutida: qué se sabe hasta hoy

La retatrutida es un triple agonista GIP/GLP-1/glucagón en investigación: qué dicen los ensayos publicados y por qué no está autorizada en ningún país.

5 de septiembre de 202611 min de lecturaPor Equipo editorial Vialky
Tabla de contenidos
  1. Qué es exactamente la retatrutida
  2. Qué significa “triple agonista”: GIP, GLP-1 y glucagón
  3. Qué han publicado los ensayos revisados por pares
  4. En qué punto está el desarrollo hoy
  5. Por qué no se puede conseguir legalmente
  6. El mercado de los “péptidos de investigación”
  7. Cómo encaja la retatrutida en el panorama actual
  8. Qué puede hacer mientras tanto
  9. En resumen

La retatrutida es, con diferencia, la molécula GLP-1 de la que más se habla sin que nadie pueda comprarla en una farmacia. Aparece en foros, en videos, en hilos de Reddit traducidos y en tiendas de internet que prometen despacharla a Colombia en cuestión de días. Conviene empezar por el dato que ordena todo lo demás: la retatrutida no está autorizada en ningún país del mundo. Ni la FDA en Estados Unidos, ni la EMA en Europa, ni el INVIMA en Colombia le han concedido autorización de comercialización. Es un medicamento en investigación, y todo lo que se sabe de ella viene de ensayos, no de la práctica cotidiana.

Dicho eso, lo que han publicado esos ensayos es lo bastante llamativo como para explicar el ruido. Aquí va lo que hay, con las publicaciones revisadas por pares como fuente, y también lo que hay que saber sobre los productos que se venden por internet con ese nombre.

Qué es exactamente la retatrutida

La retatrutida —código de desarrollo LY3437943, del laboratorio Eli Lilly— es un péptido sintético de administración inyectable semanal bajo la piel, del mismo grupo terapéutico que la semaglutida o la tirzepatida. Su particularidad no está en la vía ni en la frecuencia, sino en cuántas señales hormonales imita a la vez.

Para situarla dentro de la familia conviene tener presente cómo está construido el resto del grupo, algo que repasamos en la comparativa de tratamientos GLP-1:

  • Agonistas simples de GLP-1: activan un solo receptor. Es el caso de la semaglutida —la molécula de Ozempic® y Wegovy®—, la liraglutida y la dulaglutida.
  • Agonistas duales GIP/GLP-1: activan dos. Es el caso de la tirzepatida, presente en Mounjaro® y Zepbound®.
  • Agonista triple GIP/GLP-1/glucagón: la retatrutida. Es la primera molécula de este tipo que ha llegado a un programa de fase 3 con resultados publicados.

Ese salto de dos a tres receptores no es un detalle de nomenclatura. Es la diferencia entre modular el apetito y la glucosa, y hacerlo además metiendo mano en el lado del gasto energético.

Qué significa “triple agonista”: GIP, GLP-1 y glucagón

Un agonista es una molécula que se acopla a un receptor y lo enciende, imitando a la hormona natural que normalmente ocuparía ese lugar. La retatrutida enciende tres.

El receptor de GLP-1

El GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) es una hormona incretina que el intestino libera cuando llega comida. Sus efectos descritos son tres: estimula la liberación de insulina de forma dependiente de la glucosa —es decir, cuando el azúcar está alto—, frena el vaciamiento del estómago y actúa sobre centros del hipotálamo relacionados con el hambre y la saciedad. Es el mecanismo que explicamos en detalle en la guía de la semaglutida, y el que comparte todo el grupo.

El receptor de GIP

El GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa) es la otra gran incretina y se libera en el tramo alto del intestino delgado. Durante décadas se lo consideró el hermano menos interesante del GLP-1, hasta que las moléculas duales mostraron que sumar su señal cambiaba el resultado. Su papel exacto sobre el apetito y sobre el manejo del tejido graso sigue siendo objeto de debate, y es parte de lo que separa a la tirzepatida de los agonistas simples.

El receptor de glucagón: el que la hace distinta

Aquí está lo contraintuitivo. El glucagón es, en el imaginario común, la hormona “opuesta” a la insulina: la que el páncreas libera cuando baja el azúcar y que ordena al hígado liberar glucosa. Encenderla, en principio, sonaría a mala idea en alguien con problemas de glucosa.

La hipótesis que persiguen las moléculas de este tipo es otra: la activación sostenida y de bajo grado del receptor de glucagón se asocia con un aumento del gasto energético y con movilización de grasa hepática, y ese efecto puede sumarse a la reducción de ingesta que aportan las dos incretinas, mientras el componente GLP-1 contrarresta la subida de glucosa que el glucagón provocaría por su cuenta.

Es un equilibrio fino entre tres señales que tiran en direcciones distintas, y esa es justamente la razón por la que hace falta un programa de ensayos largo y grande antes de que una agencia se pronuncie. No es algo que pueda estimarse desde fuera, ni ajustarse por cuenta propia.

Qué han publicado los ensayos revisados por pares

A la fecha de este artículo, la evidencia sólida y accesible sobre retatrutida está en dos publicaciones de fase 2 de 2023. Fase 2 significa estudio intermedio: tamaño moderado, objetivo de explorar seguridad y respuesta, y un paso previo —no un sustituto— de los ensayos grandes que sirven para decidir una autorización.

El ensayo de fase 2 en obesidad (New England Journal of Medicine, 2023)

Publicado como Triple-Hormone-Receptor Agonist Retatrutide for Obesity — A Phase 2 Trial, siguió a 338 adultos durante 48 semanas en un diseño aleatorizado, doble ciego y con placebo. Se evaluaron cuatro cantidades semanales distintas, todas con incremento gradual, más un grupo placebo.

El cambio de peso corporal reportado desde el inicio fue:

GrupoA 24 semanasA 48 semanas
Placebo-1,6 %-2,1 %
Retatrutida, cantidad más baja evaluada-7,2 %-8,7 %
Retatrutida, segunda cantidad evaluada-12,9 %-17,1 %
Retatrutida, tercera cantidad evaluada-17,3 %-22,8 %
Retatrutida, cantidad más alta evaluada-17,5 %-24,2 %

Dos lecturas que el titular de prensa suele saltarse. La primera: la curva no se había estabilizado a las 48 semanas en los grupos altos, lo que en un ensayo de esta duración solo permite decir que el estudio terminó antes que el efecto, no cuánto más habría continuado. La segunda: son medias de grupo. Dentro de cada grupo hay personas muy por encima y muy por debajo de esa cifra, y ninguna media describe a un individuo concreto.

El ensayo de fase 2 en diabetes tipo 2 (The Lancet, 2023)

El segundo estudio, publicado en The Lancet, incluyó a 281 participantes en Estados Unidos con diabetes tipo 2 y tuvo una ventaja de diseño: además de placebo, incorporó un comparador activo, la dulaglutida.

En hemoglobina glicosilada (HbA1c) a 24 semanas, el grupo de la cantidad más alta evaluada reportó un cambio de -2,02 %, frente a -0,01 % con placebo y -1,41 % con dulaglutida. En peso corporal a 36 semanas, ese mismo grupo reportó -16,94 %, frente a -3,00 % con placebo y -2,02 % con dulaglutida. Si quiere entender qué es y para qué se usa ese comparador, lo desarrollamos en la guía de la dulaglutida.

Un matiz importante: comparar de frente estas cifras con las de otras moléculas es más difícil de lo que parece, porque las poblaciones, las duraciones y los diseños difieren entre estudios. Es la misma cautela que aplicamos al contrastar semaglutida y tirzepatida.

Los efectos adversos que describieron los ensayos

Las publicaciones reportan que los efectos adversos más frecuentes en los grupos de retatrutida fueron gastrointestinales, relacionados con la cantidad recibida y en su mayoría de intensidad leve a moderada. Es el mismo territorio —náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento— que ya conocen quienes usan otras moléculas del grupo, y que repasamos en los efectos secundarios de la semaglutida.

El hallazgo específico que merece atención aparte es el aumento de la frecuencia cardiaca, también relacionado con la cantidad, que según el ensayo alcanzó su punto máximo hacia las 24 semanas y descendió después. Ese es exactamente el tipo de señal que un programa de fase 3 tiene que caracterizar en miles de personas y durante más tiempo antes de que una agencia pueda pronunciarse. En un ensayo, esa señal se vigila con controles periódicos y un equipo médico detrás. Fuera de un ensayo, no la vigila nadie.

En qué punto está el desarrollo hoy

El programa de fase 3 de retatrutida —conocido como TRIUMPH— arrancó en 2023 y durante 2026 el fabricante ha anunciado resultados preliminares por comunicado de prensa en varios de sus estudios, además de su intención de presentar una solicitud regulatoria.

Conviene leer eso con precisión, porque es donde se generan la mayoría de los malentendidos:

  • Un comunicado no es una publicación revisada por pares. Los resultados preliminares que anuncia un laboratorio no traen el detalle metodológico, los intervalos de confianza ni el desglose de eventos adversos que permiten a un tercero juzgarlos. Hasta que aparezcan en una revista, siguen siendo información parcial emitida por la parte interesada.
  • Una solicitud no es una autorización. Presentar un expediente ante una agencia abre un proceso de evaluación que puede terminar en autorización, en petición de más datos, en una indicación más estrecha de la pedida o en rechazo.
  • Una autorización en otro país no vale aquí. Aunque la FDA o la EMA se pronunciaran, en Colombia haría falta un trámite propio de registro sanitario ante el INVIMA, con sus tiempos y su decisión independiente.

Traducido: hoy, ni un paciente ni un médico en Colombia tienen forma legal de acceder a esta molécula fuera de un ensayo autorizado.

Por qué no se puede conseguir legalmente

Un medicamento en investigación solo se administra legalmente dentro de un ensayo autorizado por las autoridades correspondientes: con protocolo, comité de ética, consentimiento informado por escrito, criterios de inclusión, seguimiento programado y producto fabricado bajo normas farmacéuticas verificables. Todo lo que ocurra fuera de ese marco carece de esas garantías, por definición.

En Colombia, el registro sanitario del INVIMA es el requisito que habilita a comercializar y prescribir. Sin registro no hay canal legal: ni farmacia que lo dispense, ni fórmula médica que lo respalde, ni importación personal que sea lícita.

La FDA fue además explícita con esta molécula en particular: la retatrutida no puede usarse en preparaciones magistrales bajo la ley federal estadounidense, no es componente de ningún medicamento autorizado y no se ha determinado que sea segura y eficaz para ninguna condición.

El mercado de los “péptidos de investigación”

Nada de lo anterior ha impedido que existan decenas de tiendas en línea que venden viales rotulados como retatrutida. Vale la pena entender cómo funciona ese circuito, porque su apariencia de legitimidad es deliberada.

Qué significa realmente “solo para investigación”

El sello de research use only — not for human consumption que llevan esos productos no es un certificado de calidad ni una categoría regulatoria que los autorice a nada. Es un descargo legal: intenta separar al vendedor de las consecuencias del uso que sabe perfectamente que se le va a dar.

Las autoridades no lo han comprado. En sus cartas de advertencia a vendedores en línea, la FDA ha sostenido que la evidencia obtenida de los propios sitios web establece que esos productos están destinados a uso humano, con independencia de la etiqueta.

Los riesgos concretos, uno por uno

Esto es información de seguridad, no una guía de uso:

  • No sabe qué contiene el vial. Sin control de identidad, pureza ni potencia, el comprador no tiene forma de saber si dentro hay retatrutida, otro péptido, menos cantidad de la rotulada, o contaminantes y endotoxinas del proceso de síntesis.
  • No hay ficha técnica. Ni instrucciones autorizadas, ni advertencias, ni contraindicaciones, ni información sobre interacciones. Nada de lo que un medicamento autorizado obliga a entregar.
  • Convertir un polvo liofilizado en una inyección exige material y criterio farmacéuticos. La FDA ha documentado errores de cantidad con productos preparados fuera del circuito industrial, algunos de ellos con desenlaces que requirieron hospitalización.
  • La cadena de frío se rompe en el envío. La agencia ha recibido quejas de productos que llegaron tibios o con hielo insuficiente para mantener la temperatura de conservación.
  • No hay nadie vigilando. El aumento de frecuencia cardiaca que describieron los ensayos se siguió con controles periódicos. Comprando por internet, ese seguimiento no existe.
  • Y hay una capa legal. Importar un producto sin registro sanitario expone a decomiso y a las consecuencias administrativas del caso.

Cómo encaja la retatrutida en el panorama actual

La conversación pública tiende a plantear esto como una carrera —cuál gana, cuál pierde—, y esa no es la pregunta útil. Las moléculas con autorización vigente hoy han acumulado años de seguimiento en decenas de miles de personas; la retatrutida tiene dos ensayos intermedios publicados y un programa grande todavía en curso. Son estados de madurez distintos, no posiciones en un ranking.

Y hay algo que ninguna cifra resuelve: qué tratamiento corresponde a su situación, con sus antecedentes, sus otros medicamentos y sus objetivos, es una decisión estrictamente médica. Ningún artículo, ninguna app y ningún foro pueden sustituirla.

Qué puede hacer mientras tanto

Si hoy está en un tratamiento autorizado y prescrito, la variable que más pesa en el resultado no es cuál sea la molécula de moda, sino sostener el tratamiento con constancia: es donde se pierde la mayoría del beneficio, como explicamos en por qué abandonamos el tratamiento GLP-1.

Ahí es donde Vialky acompaña, y no más allá: registro de lo que ya le indicaron, historial ordenado para llevar a la consulta y recordatorios en español. Vialky solo guarda y le muestra de vuelta lo que usted registra: no propone cantidades ni cambios sobre lo que su médico le indicó. Puede ver cómo funciona en la guía del seguimiento GLP-1.

En resumen

  • La retatrutida es un triple agonista GIP/GLP-1/glucagón en investigación, del laboratorio Eli Lilly, con código LY3437943.
  • No está autorizada en ningún país: ni FDA, ni EMA, ni INVIMA.
  • Los ensayos de fase 2 publicados en 2023 reportaron un cambio de peso de hasta -24,2 % a 48 semanas frente a -2,1 % con placebo, y un cambio de HbA1c de hasta -2,02 % a 24 semanas en diabetes tipo 2.
  • Los efectos adversos descritos fueron sobre todo gastrointestinales, además de un aumento de la frecuencia cardiaca relacionado con la cantidad.
  • Los productos que se venden en línea como “péptidos de investigación” no ofrecen ninguna garantía de identidad, pureza ni esterilidad, y la FDA ha declarado que esta molécula no se ha determinado segura y eficaz para ninguna condición.
  • Lo que corresponde a su caso lo define su médico, siempre.

Preguntas frecuentes

¿La retatrutida está autorizada en Colombia?

No. La retatrutida no cuenta con registro sanitario del INVIMA, ni con autorización de la FDA en Estados Unidos, ni de la EMA en Europa. Es una molécula en investigación: a la fecha de este artículo no está autorizada en ningún país del mundo, y por lo tanto ningún médico puede prescribirla ni ninguna farmacia dispensarla legalmente.

¿Qué significa que la retatrutida sea un triple agonista?

Que una sola molécula activa tres receptores hormonales distintos: el de GIP, el de GLP-1 y el de glucagón. La semaglutida activa uno solo (GLP-1) y la tirzepatida activa dos (GIP y GLP-1). El tercer receptor, el de glucagón, es lo que distingue a la retatrutida del resto del grupo.

¿Qué resultados publicaron los ensayos de retatrutida?

El ensayo de fase 2 en obesidad publicado en el New England Journal of Medicine en 2023 siguió a 338 adultos durante 48 semanas y reportó un cambio de peso desde el inicio de -24,2% con la cantidad más alta evaluada, frente a -2,1% con placebo. Son resultados de un estudio intermedio, no de un medicamento autorizado.

¿Es seguro comprar retatrutida por internet como péptido de investigación?

No. Los viales que se venden en línea con la etiqueta de solo para investigación no pasan control de identidad, pureza ni esterilidad, y la FDA ha declarado que la retatrutida no es componente de ningún medicamento autorizado y que no se ha determinado que sea segura y eficaz para ninguna condición. Además, importar un producto sin registro sanitario es ilegal en Colombia. Esto es información de seguridad, no una recomendación.

¿Cuándo podría llegar la retatrutida a las farmacias?

No hay una fecha. El fabricante anunció en 2026 resultados preliminares de su programa de fase 3 y ha comunicado su intención de presentar una solicitud regulatoria, pero una solicitud no es una autorización: la agencia puede pedir más datos, restringir la indicación o rechazarla. En Colombia habría además un trámite propio ante el INVIMA.

¿Vialky sirve para seguir un tratamiento con retatrutida?

Vialky está pensada para acompañar tratamientos autorizados y prescritos por su médico. La app solo guarda y le muestra de vuelta lo que usted registra: no propone cantidades ni cambios sobre lo que su médico le indicó, y no existe para respaldar el uso de una molécula que ninguna agencia ha autorizado.

Fuente citada

Jastreboff AM et al. Triple-Hormone-Receptor Agonist Retatrutide for Obesity — A Phase 2 Trial. New England Journal of Medicine, 2023 (PubMed 37366315)

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37366315/

Este contenido es informativo y no reemplaza el consejo de su médico. Los nombres comerciales mencionados son marcas registradas de sus respectivos titulares; Vialky no está afiliada a ni patrocinada por ellos. Vialky no vende medicamentos: solo guarda y le muestra de vuelta lo que usted y su médico deciden, sin proponer cantidades ni cambios.